Introduccion

Este blog es un pequeño homenaje a la marca de bateria Argentina CAF (Carlos Alberto Ferrando) en la epoca de los 60´s y 70´s con sus dos Moldelos Show Model y New Classic.




















Saludos











Sherman















jueves, 23 de septiembre de 2010

Una Brebe Historia de las Baterias Caf

Una Breve Historia……


Cuando el siempre recordado Carlos Alberto Ferrando comenzó a fabricar sus primeras baterías allá por los años 1950 y pico, nunca imagino que sus iniciales quedarían para siempre en la historia grande de la música argentina como marca registrada de grandes instrumentos de percusión, especialmente baterías Si bien comenzó tibiamente con la fabricación de los sets, basta recordar que el segundo kit se lo entrego a medio terminar al gran Eduardo Casalla, pronto comprendió que se estaba gestando un importante mercado potencial. Y gracias a la insistencia de “Cacho” Onorato, quien recién inauguraba la hoy tradicional casa Daiam, dejo de lado los bombos legüeros que estaba produciendo y se largo con la fabricación en serie.

Getacion


En los inicios, el diseño de la CAF respondió minuciosamente a un clásico modelo Gretsch, especialmente en sus torres y medidas, aunque se diferenciaba notablemente por dos elementos: el tirabordona Strainer tomado de la Ludwig y los aros, que eran de chapa doblada, lejos de los “die cast” que traía la Gretsch.En cuanto a cascos estaban hechos de buena madera estacionada (generalmente guatambu) y con aros internos de refuerzo. Las terminaciones eran muy prolijas, con los tradicionales nacarados de la época, algunos Oyster y otros enchapados de formica, y resistentes cromados en sus torres y accesorios. Estas baterías, que además sonaban muy bien, coparon las vidrieras de las casas de música de entonces, y equiparon a grandes y reconocidas bandas y bateristas. Pero a principios de los años 70, don Ferrando migro su diseño a la batería que arrasaba el mercado mundial en ventas, gracias a la publicidad que le habían dado “the Beatles”: la Ludwig. Muchos personajes intervinieron en este rediseño de la CAF, entre otros “Droopy” Gianello, quien le acerco algunas piezas originales de Ludwig para su repredicción nacional. Fue asi que de al poco tiempo, la CAF era realmente un clon de la Ludwig “Classic” y lo mas importante, realmente sonaba como los dioses!!Sin dormirse en los laureles, Ferrando aposto fuerte y completo su línea de instrumentos con timbaletas, accesorios y modelos de todas las medidas y combinaciones. Su fabrica siempre estaba abierta para satisfacer los pedidos –y algunos caprichos- de sus queridos bateristas, quienes en su mayoría le supieron ser fieles clientes hasta rayar en la idolatría, como en el caso de Enrique Fernández de Gamboa (baterista de “trocha angosta”) a quien le robaron su vieja y adorada CAF y debió comprar una conocida bata japonesa, pero en su parche reluce, junto al nombre del grupo, el tradicional logo “CAF”.

Bateristas Legendarios de Caf

Dicen que “…para muestra solo basta un botón”, pero el saco de CAF esta lleno de botones de oro. Y por nombrar solo algunos de los mas importantes bateristas que en algún momento tocaron con ella y dejaron su impronta en cientos de discos, va esta pequeña lista: Oscar Moro (los gatos, seru giran) Rodolfo Garcia (almendra, aquelarre)Javier Martinez (manal), Ruben Basoalto (vox dei) Black Amaya (pescado rabioso) Alberto Hualde (alma & vida) Pomo (invisible) Tito Alberti, Pichi Massei, Nestor Astrarita, Eduardo Casella, Jorge Padin, Chiche Heager, Zurdo Roizner, y otros tantosgrandes bateros profesionales y miles de aficionados que dieron rienda suelta a sus sueños y pasión por la música, golpeando a diestra y siniestra sus extraordinarios tambores.

Un final prenunciado

Las constantes condiciones de inestabilidad económica de nuestro país, sumadas a una importación sin resguardo de la actividad productiva nacional, altos costos internos y otras razones más de índole cultural que comerciales, hicieron que la continuidad de la marca se viera comprometida seriamente. Fue así que a principios de los años ’90 pese al esmero y valga el término “redoblando” el esfuerzo de Don CAF, ceso la fabricación de estos maravillosos instrumentos. Lamentablemente al poco tiempo falleció el querido Ferrando, dando un final casi definitivo a una historia que queda hoy como fiel reflejo de lo que se puede hacer, y muy bien por cierto, cuando los argentinos ponemos en serio, manos a la obra